Cepa 21 redefine la Ribera del Duero con una nueva generación de Vinos
El bodeguero José Moro presenta las exclusivas referencias de alta gama La Rendija y La Pelliza junto al nuevo Hito Rosado, tres creaciones que apuestan por la frescura y la viticultura regenerativa
El prestigioso bodeguero José Moro presenta La Rendija y La Pelliza —sus nuevas referencias de alta gama y producción limitada— junto al renovado Hito Rosado 2025, tres vinos que inauguran una etapa marcada por la escucha activa al consumidor, y la apuesta por la frescura, inmediatez y elegancia en su porfolio.
Escuchar. Para José Moro, la gran revolución del vino contemporáneo es ni más ni menos «la escucha activa, y esto implica prestar atención tanto al viñedo, al suelo, al clima y al entorno como a los gustos del consumidor». Sobre esa idea se construye la nueva etapa de Cepa 21, la bodega más innovadora y diferencial de la Ribera del Duero, que se materializa en tres referencias —La Rendija 2024, La Pelliza 2024 y el renovado Hito Rosado 2025— que dan el pistoletazo de salida a esta nueva identidad que, con decisión, lidera el bodeguero José Moro desde su proyecto más personal, Cepa 21.
Con producciones muy limitadas —cerca de 2.000 botellas cada una— y una elaboración extremadamente cuidada, La Rendija y La Pelliza representan la máxima expresión del nuevo camino iniciado por la bodega: vinos más inmediatos, no exentos de complejidad, pero que brillen por su elegancia, frescura y conexión con el territorio. Hito Rosado en su añada 2025 pisa fuerte con un perfil sofisticado, delicado, fresco y vibrante.
La nueva identidad de Cepa 21 también se expresa a través del arte, el diseño y la emoción. Convencido de que el vino es cultura, creatividad y uno de los grandes catalizadores de las relaciones humanas, José Moro refuerza ese vínculo trabajando un lenguaje artístico que viste los nuevos vinos. La Rendija y Hito Rosado inauguran una nueva línea de etiquetas creadas junto al artista Domingo Zapata, mientras que La Pelliza mantiene la línea estética icónica del resto de la gama de vinos de Cepa 21. Todas ellas nacen, sin embargo, de una misma idea: convertir recuerdos y vivencias profundamente personales de José Moro en relatos visuales capaces de conectar memoria, territorio y vino. Fragmentos de una vida ligada al viñedo que hoy encuentran una nueva forma de expresión en cada botella.
PRECISIÓN Y CUIDADO DESDE LA CEPA HASTA LA COPA
Bodegas Cepa 21 es el proyecto más personal y ambicioso de José Moro y se sustenta sobre un hecho irrefutable: el mercado del vino cambia y evoluciona, cada vez más rápido. Frente a perfiles históricamente más estructurados, potentes y pensados para largas crianzas, el público actual demanda vinos más accesibles, equilibrados y fáciles de beber. Vinos con complejidad y profundidad, sí, pero también con frescura, delicadeza y una carga tánica más armónica. Y ese cambio de mirada ha transformado por completo la manera de trabajar en Cepa 21, tanto en viñedo como en bodega.
En bodega, la firma trabaja de forma muy precisa los procesos de maceración y remontados durante las fermentaciones, lo que permiten un control mucho más preciso y uniforme de la extracción, obteniendo vinos con una expresión frutal más limpia y definida, mayor equilibrio y una textura mucho más refinada. Además, incorpora las tinas de madera de roble francés que perfilan los vinos de manera más armónica y mejoran su perfil aromático. En el viñedo, Cepa 21 trabaja bajo principios de viticultura regenerativa con un objetivo claro: recuperar el suelo como un ecosistema vivo. Para ello, se utilizan microorganismos autóctonos procedentes de las propias parcelas, se incorpora materia orgánica del propio viñedo y se evita el uso de productos externos que alteren la autenticidad del entorno. Todo ello con el objetivo de favorecer una maduración más equilibrada de la uva, una mejor acidez natural y una mayor expresión aromática. El resultado de este proceso son vinos más precisos y fieles al paisaje del que nacen. Con más fruta, notas frescas y florales y una armonía mucho más natural, como la que las tres referencias que marcan el inicio de una nueva etapa para la bodega: La Rendija, La Pelliza y el renovado Hito Rosado.
LA RENDIJA 2024: EL PRIMER BLANCO DE CEPA 21, UNA APUESTA POR EL ALBILLO MAYOR
Durante siglos, el Albillo Mayor fue una variedad silenciosa en la Ribera del Duero. Presente en pequeñas proporciones entre las viñas de Tinto Fina, se utilizaba para suavizar perfiles, aportar frescura o fijar color, pero rara vez ocupaba el centro de la conversación. En Cepa 21 decidieron preguntarse qué ocurriría si esa variedad histórica dejara de ser secundaria para convertirse en protagonista. sí comenzó la búsqueda de viejas cepas de Albillo escondidas entre viñedos históricos. Parcelas únicas situadas en páramos de entre 850 y 900 metros de altitud, sobre suelos de arena calcárea y franco arenosa, capaces de ofrecer un perfil mineral, vibrante y profundamente elegante. De ese trabajo nace La Rendija 2024, un monovarietal de Albillo Mayor elaborado íntegramente en tinas de roble francés de 1.500 litros. La fermentación alcohólica se realiza en tinas de madera de roble francés con una ligera maceración con hollejos y raspón, buscando aportar estructura y complejidad sin perder finura. Posteriormente, el vino realiza una crianza reductiva sobre lías de entre 4 y 6 meses que permite conservar toda la frescura y potenciar la expresión mineral del viñedo. El afinado continúa en las propias tinas y/o barricas de roble francés hasta alcanzar los 12 meses de crianza total. No realiza fermentación maloláctica.
El resultado es un blanco profundo, complejo, de gran expresividad aromática y con enorme capacidad de guarda. Visualmente presenta un color amarillo pajizo con reflejos dorados. En nariz destacan las notas minerales, fruto del suelo del que procede, junto a matices de fruta blanca, flores secas y cítricos, acompañados de delicados tostados aportados por la madera. En boca sobresalen la frescura, la acidez y la untuosidad derivada de la crianza sobre lías.
La Rendija recupera una parte esencial de la historia de Ribera del Duero desde una mirada contemporánea. Porque para José Moro innovar también significa mirar atrás con respeto y dar voz a aquello que siempre estuvo ahí. La etiqueta, diseñada por el artista Domingo Zapata, vuelve a reflejar esa dualidad entre raíces y vanguardia que define el universo de José Moro. «De niño observaba a mi abuela vender vino a granel desde una pequeña estancia de su casa en el pueblo que me vio nacer. Tras una mesa de madera con una rendija donde guardaba las monedas, servía el vino desde un cántaro de barro a quienes se acercaban a comprarlo. Aquella escena quedó grabada para siempre en mi memoria. De ese recuerdo nace La Rendija», explica el bodeguero.
LA PELLIZA 2024: EL ORIGEN DE RIBERA DEL DUERO REINTERPRETADO DESDE LA VANGUARDIA
La Pelliza no mira al pasado desde la nostalgia, sino desde la reinterpretación. Cepa 21 recupera en este vino la lógica original de los grandes viñedos históricos de Ribera del Duero —donde distintas variedades convivían en una misma parcela— para construir un tinto profundamente contemporáneo, preciso y lleno de matices.
Mucho antes de que existieran los monocultivos o las selecciones clonales, los grandes viñedos de la Ribera del Duero convivían con distintas variedades plantadas juntas. Eran los llamados field blends: parcelas diversas, equilibradas de forma natural y conectadas con el territorio. La Pelliza nace precisamente de ese espíritu. El vino procede de una parcela recuperada de más de 90 años, en una ladera fresca rodeada hoy de campos de cultivo que antaño estuvieron cubiertos de viñedo. Una pequeña isla de resistencia a 890 metros de altitud que conserva intacta la memoria vitícola de la zona.
En ella predomina el Tempranillo, pero convive con cepas de Albillo, Garnacha y variedades minoritarias conocidas tradicionalmente como “pirules”. Todas las uvas se vendimian y elaboran conjuntamente, respetando la diversidad natural del viñedo y buscando una identidad única y completa. La fermentación y crianza se realizan íntegramente en tinas de roble francés de 1.500 litros, favoreciendo una microoxigenación lenta y delicada que aporta armonía, integración y elegancia sin comprometer la frescura de la fruta. El resultado es un tinto complejo, con estructura y profundidad, pero también con una textura sedosa y una elegancia extraordinaria. Presenta un color rojo picota con reflejos violáceos y en nariz aparecen notas florales, violetas, frutas rojas y negras y delicados tostados. En boca destaca por su tanino pulido, gran volumen y textura sedosa, con un final elegante y persistente.
«Aún conservo la antigua pelliza de mi padre, la chaqueta con la que trabajaba la vid en nuestra tierra. Recuerdo cómo la colgaba junto a la vieja puerta de madera de nuestra pequeña bodega de piedra al terminar la jornada. Aquella imagen marcó para siempre mi manera de entender el vino: con respeto por la tierra, por el tiempo y por el equilibrio natural del viñedo», señala José Moro al hablar de este nuevo tinto de alta gama y producción limitada.
HITO ROSADO 2025: UN NUEVO ROSADO PARA UNA NUEVA ETAPA
Junto a estos dos grandes lanzamientos, Cepa 21 presenta también la nueva añada de Hito Rosado, un vino que marca un punto de inflexión dentro de la bodega. La firma deja atrás el tradicional método de sangrado para la elaboración de rosado y apuesta ahora por el prensado directo, una técnica mucho más exigente a nivel productivo y que permite obtener mostos más puros, delicados y sofisticados. El objetivo: demostrar que un rosado puede ser mucho más que un vino fresco y ligero. Hito Rosado 2025 nace así como un vino elegante, lleno de matices y profundidad, con una marcada frescura y un perfil mucho más conectado con el terroir. Su nueva imagen, también diseñada por Domingo Zapata, reinterpreta el tradicional “hito” castellano desde una mirada contemporánea y artística, reforzando esa conexión constante entre tradición, innovación y creatividad que define el universo de Cepa 21. «Con Hito Rosado queríamos redefinir el concepto tradicional de rosado y demostrar que también puede ser un vino sofisticado, preciso y lleno de personalidad», concluye José Moro.
P.V.P.:
La Rendija 2024: 182,65€
La Pelliza 2024: 269,70€
Hito Rosado 2025: 14,40€
SOBRE CEPA 21
Situada en el pueblo de Castrillo de Duero, en Valladolid, Cepa 21 tiene como objetivo elaborar vinos de altísima calidad y cuidar al detalle todos los elementos que intervienen en la vinificación: desde la selección del terruño y la uva hasta un control pormenorizado de los procesos en viñedo y en bodega. El edificio, elegante y sobrio, está perfectamente integrado con el paisaje y equipado con la más moderna tecnología. Por su situación geográfica, domina un paisaje de cincuenta hectáreas de viñedo propio plantadas con cepas centenarias de la variedad Tinto Fino, una de las más puras del clon tempranillo. Suelos propios de Ribera del Duero, altitudes y pendientes y una filosofía de trabajo que no utiliza ningún tipo de producto residual en la plantación dan como resultado vinos con toda la tipicidad de Ribera, eso sí, pasada por el crisol de la revolución vitivinícola de los últimos años. Más información: www.cepa21.com